La recuperación económica tras la pandemia de COVID-19 se ha convertido en un tema de interés crítico para inversores y empresas por igual. En un entorno de incertidumbre, los fondos de deuda están a punto de desempeñar un papel fundamental en la revitalización del tejido empresarial, manteniendo sus estrategias de inversión pre-pandemia y buscando oportunidades en un mercado cambiante.
Un reciente informe elaborado por BDO, una de las principales firmas de servicios profesionales a nivel mundial, revela que el 95 % de los fondos de deuda se mantendrá fiel a su estrategia de inversión anterior al COVID-19. Este enfoque se traduce en un compromiso sólido con la recuperación de las empresas que enfrentan dificultades financieras, conocidas como situaciones de distress.
El panorama de inversión en tiempos de incertidumbre
A pesar de la fluctuación en la economía, el 100 % de los fondos de deuda se enfocará en identificar oportunidades específicas en todos los sectores. Esto se debe a que el análisis de riesgo y la identificación de oportunidades son fundamentales en un entorno empresarial en transformación.
Entre los sectores que se perfilan como atractivos, el 43 % de los fondos destaca el sector Agroalimentario como una de las mejores opciones, seguido por el sector Industrial (29 %) y Sanitario-Farma (24 %). Estos sectores han demostrado ser resilientes durante la crisis sanitaria y están en una posición favorable para captar inversión.
- Agroalimentario: La demanda constante y el enfoque en la sostenibilidad lo convierten en un sector atractivo.
- Industrial: La recuperación de la producción y la inversión en infraestructuras ofrecen buenas perspectivas.
- Sanitario-Farma: La innovación y la necesidad de productos de salud continúan impulsando la inversión.
Por otro lado, el sector de Retail no food, especialmente en moda, es considerado poco atractivo por el 33 % de los fondos. Esto refleja una transformación en los hábitos de consumo y un cambio en las preferencias del mercado. Asimismo, el sector de Hoteles, Turismo y Ocio presenta un panorama mixto, ya que es considerado tanto atractivo como poco atractivo por el 24 % de los encuestados.
Expectativas sobre el coste de la financiación
Un aspecto clave señalado en el barómetro es el coste de la financiación privada. Un consenso del 79 % de los fondos pronostica un aumento en los precios de financiación debido a la creciente demanda y las restricciones impuestas por la banca.
El informe muestra que el 32 % de los fondos considera que el incremento en el coste de financiación será sustancial, mientras que el 47 % espera un aumento más moderado. Esta expectativa se basa en la necesidad de muchas empresas de acceder a capital en un momento en que la banca es reticente a ofrecer préstamos, especialmente a aquellas en situaciones críticas.
- Aumento de precios: La demanda de financiación crecerá, lo que incrementará los precios.
- Financiación alternativa: El 80 % de los encuestados cree que la financiación alternativa se volverá más común.
- Restricción bancaria: La banca ha endurecido sus políticas de crédito, afectando a empresas en distress.
El papel de la financiación alternativa
En este contexto de creciente incertidumbre económica, la financiación alternativa se perfila como un elemento clave para ayudar a las empresas a estabilizarse. A diferencia de los fondos de equity, los fondos de deuda no adquieren una participación directa en el capital de las empresas, sino que proporcionan capital a través de la concesión de préstamos.
Según los autores del informe, Pablo Simón y Ana Fernández-Velasco, el expertise sectorial será fundamental para analizar y conceder operaciones de deuda. Esto implica que los fondos de deuda deberán adaptar sus estrategias a las realidades específicas de cada sector para maximizar sus oportunidades de inversión.
- Flexibilidad: Los fondos de deuda ofrecen una alternativa más flexible a las empresas en dificultad.
- Menor intermediación: La ausencia de intermediarios bancarios facilita el acceso a financiación.
- Enfoque en reestructuración: Las empresas en necesidad de reestructuración son más propensas a buscar financiación alternativa.
Impacto de las garantías en la financiación
Otro elemento crucial que se analiza en el informe es cómo las dinámicas del sector y el aumento de la demanda de financiación impactarán el esquema de garantías que los fondos de deuda exigirán. Aunque el 79 % de los encuestados asegura que su sistema de garantías no variará, un 21 % indica que podría haber cambios, especialmente en función del riesgo asociado con cada operación.
Esto podría traducirse en mayores exigencias en cuanto a ratios y covenants, lo que complicaría la elaboración de planes de negocio para las empresas que buscan financiación. La implementación de estos nuevos requisitos podría suponer un desafío adicional para las empresas en tiempos de crisis.
El futuro de los fondos de deuda en la economía post-COVID
A medida que el mundo se adapta a la nueva normalidad, los fondos de deuda están bien posicionados para desempeñar un papel crítico en la recuperación económica. A medida que la pandemia ha cambiado las dinámicas del mercado, las empresas que se adaptan rápidamente a estas nuevas realidades serán las que más se beneficien.
BDO destaca que, aunque la incertidumbre persista, el papel de la financiación alternativa puede ser esencial para estabilizar y revitalizar muchas empresas. A medida que el 95 % de los fondos de deuda se aferra a sus estrategias pre-pandemia, su capacidad para identificar oportunidades específicas en un entorno cambiante será determinante para el futuro económico de muchas empresas en España.
