“Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda” – Martín Luther King. Esta reflexión cobra especial relevancia en momentos de crisis económica, como el que enfrenta España en la actualidad. Es fundamental entender el contexto legal y mercantil que se ha desarrollado para hacer frente a esta situación.
Real decreto-ley 16/2020, de 28 de abril
La economía española atraviesa una crisis sin precedentes. La situación se ha visto gravemente afectada por el confinamiento provocado por la pandemia de COVID-19, que ha dejado a muchas empresas y autónomos al borde del colapso. La tasa de desempleo podría superar el 30%, mientras que se estima que el Producto Interno Bruto (PIB) caerá un 20% para finales de 2020. Esta realidad ha llevado al Gobierno a promulgar el Real Decreto-Ley 16/2020, que busca mitigar los efectos económicos de la crisis.
Los números son alarmantes: una deuda pública que alcanza el 130% del PIB y una prima de riesgo que se sitúa en 148% son indicadores claros de que se necesita una respuesta ágil y efectiva para evitar un colapso total. Sin embargo, las medidas propuestas en este decreto, aunque son un intento de solución, tienen sus limitaciones y desafíos.
Contexto de las medidas concursales y societarias
Las medidas concursales y societarias presentadas en el Real Decreto-Ley buscan facilitar los procesos de insolvencia y ayudar a las empresas a navegar en estas aguas turbulentas. Sin embargo, la creciente cantidad de concursos de acreedores desde enero de 2020 ha puesto en evidencia un sistema que ya se encontraba sobrecargado.
En junio de 2020, se prevé que los juzgados mercantiles de Madrid enfrenten un aumento significativo en los casos de concursos de acreedores, lo que podría llevar a una situación de colapso judicial. Los plazos de admisión, que antes eran de tres meses, ahora podrían extenderse hasta un año, lo que genera una incertidumbre considerable para los profesionales del derecho y sus clientes.
Desafíos en la administración judicial
El sistema judicial se enfrenta a retos adicionales, como el funcionamiento del sistema informático LEXnet, que ha mostrado fallos constantes. Esto complica aún más la gestión de los casos, creando un embudo que dificulta la labor de abogados y procuradores. La acumulación de procedimientos pendientes de resolución solo agrava la crisis que se vive en el sector judicial.
Medidas clave del Real Decreto-Ley 16/2020
El Real Decreto-Ley introduce varias medidas diseñadas para enfrentar la crisis. Entre las más destacadas se encuentran:
- Aplazamiento de pagos: En los convenios concursales en cumplimiento, los pagos que venzan entre el estado de alarma y el 31 de diciembre de 2020 se aplazarán por seis meses sin intereses.
- Ratificación de ERTEs: Se permite a las empresas en concurso presentar Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE).
- Suspensión de solicitudes de liquidación: Personas físicas y jurídicas en concurso podrán suspender la apertura de la fase de liquidación si evidencian la imposibilidad de cumplir con los pagos tras la declaración del estado de alarma.
- Incentivo a la financiación: Se busca facilitar la financiación a empresas, clasificando ciertos créditos como créditos contra la masa, lo que les otorga preferencia en caso de liquidación.
- Agilización de procesos: Se establecen normas para agilizar los procedimientos concursales, priorizando la protección de trabajadores y la continuidad de las empresas.
- Preferencia en la tramitación: Durante un año tras la finalización del estado de alarma, ciertos incidentes concursales serán tramitados con carácter preferente.
Estas medidas, aunque bien intencionadas, podrían no ser suficientes si no se refuerzan los recursos humanos y técnicos de los juzgados. La falta de personal capacitado y la necesidad de modernizar los sistemas son aspectos críticos que no pueden ser ignorados.
Impacto en la liquidación de empresas
Una de las preocupaciones más grandes que surgen en este contexto es el impacto en la liquidación de empresas. La imposibilidad de las empresas para cumplir con sus obligaciones tributarias y laborales puede llevar a un aumento de la morosidad y, en consecuencia, a la disolución de muchas sociedades. Esto representa una pérdida significativa de tejido productivo en el país.
La normativa también menciona la obligación del mediador concursal, que deberá aceptar su nombramiento salvo causa justa, lo que busca garantizar un manejo más fluido de los procedimientos de insolvencia. No obstante, el incumplimiento de esta norma podría generar un vacío en la supervisión de los procedimientos, complicando aún más la situación.
La importancia de los abogados en este contexto
Los profesionales del derecho jugarán un papel crucial en esta crisis, no solo como asesores de los empresarios, sino también como intermediarios en las negociaciones con acreedores. La capacidad de los abogados para manejar estas situaciones será vital para ayudar a las empresas a sobrevivir y, en muchos casos, a encontrar caminos alternativos que eviten la liquidación.
Es esencial que los abogados se mantengan informados sobre las últimas actualizaciones en la legislación y en los procedimientos concursales para ofrecer el mejor asesoramiento a sus clientes. La capacidad de adaptación y la proactividad son habilidades clave en estos tiempos inciertos.
Conclusiones y reflexiones finales
El Real Decreto-Ley 16/2020 es un intento significativo de abordar la crisis económica actual, pero su efectividad dependerá en gran medida de cómo se implemente en la práctica. La colaboración entre los profesionales del derecho, los juzgados y las empresas será fundamental para afrontar este desafío y minimizar el impacto de la crisis en el tejido productivo español.
En el bufete Quercus&Superbia Jurídico, nos dedicamos a brindar asesoría a nuestros clientes y empresarios autónomos, ofreciendo soluciones a sus preguntas sobre el contenido de este decreto y su aplicación en la práctica. Nuestro equipo de abogados especializados en derecho mercantil está disponible para ayudar a aquellos que se enfrentan a estas difíciles circunstancias.
