Abogados de familia actúan frente a la Covid-19

La pandemia de Covid-19 ha tenido un impacto significativo en todos los aspectos de la vida, y el ámbito del derecho de familia no ha sido una excepción. A medida que las familias enfrentan desafíos sin precedentes, el papel de los abogados de familia se ha vuelto crucial para navegar por la complejidad de la situación actual. Este artículo explora las implicaciones de la Covid-19 en la justicia familiar y la necesidad urgente de una jurisdicción especializada.

El impacto de la Covid-19 en las custodias y visitas

Desde que se decretó el Estado de Alarma, hemos observado un aumento en las consultas relacionadas con custodias compartidas y regímenes de visitas. Muchos padres se cuestionan cómo llevar a cabo estos acuerdos en un contexto de incertidumbre y restricciones sanitarias. A pesar de los esfuerzos realizados para mediar y alcanzar acuerdos justos, la situación actual ha generado un número alarmante de incumplimientos de sentencias, lo que pone en riesgo el bienestar de los menores.

El cierre de los juzgados y la parálisis judicial han exacerbado estos problemas, generando un ambiente de confusión y frustración. Las familias, que ya enfrentan tensiones por la pandemia, deben lidiar con un sistema judicial que no puede proporcionar respuestas rápidas y efectivas. Esto no solo afecta los casos individuales, sino que también tiene consecuencias a largo plazo en el ámbito de los juzgados de familia.

La necesidad de una jurisdicción de familia

La creación de una jurisdicción propia para los asuntos de familia es más urgente que nunca. Actualmente, el derecho de familia se encuentra bajo el amplio paraguas del derecho civil, lo que significa que jueces encargados de casos de desahucio o reclamaciones de cantidad también deben decidir sobre temas delicados como rupturas familiares o disputas de custodia. Este enfoque generalista no solo es ineficaz, sino que también pone en riesgo el bienestar emocional de los menores.

Cuando un caso de ruptura familiar llega a los juzgados, es porque las posibilidades de acuerdo se han agotado. En este contexto, la tensión entre los progenitores puede ser palpable, y los menores son los más afectados. Sin embargo, los recursos para abordar estos casos son escasos, y los juzgados no cuentan con la formación necesaria para manejar adecuadamente las complejidades del derecho de familia.

  • Falta de técnicos especializados en temas de familia.
  • Recursos limitados para la evaluación psicosocial de las familias.
  • Normas procesales obsoletas que no responden a la realidad actual.
  • La necesidad de agilidad en procesos que afectan directamente a los menores.

Es esencial que se establezca una jurisdicción de familia que permita a los jueces y operadores jurídicos contar con las herramientas adecuadas para abordar estos casos de manera efectiva y con la mayor rapidez posible, priorizando siempre el interés superior del menor.

Movimientos y propuestas en el ámbito jurídico

El pasado 6 de marzo, durante las Jornadas Centrales de la AEAFA en Madrid, se presentó la propuesta de creación de una jurisdicción de familia al Ministro de Justicia. Este evento marcó un hito en la movilización de los abogados de familia, quienes se han unido para exigir cambios significativos en la justicia familiar. El Ministro mostró disposición para escuchar y considerar esta propuesta, lo que abre un canal de diálogo necesario para modernizar el sistema judicial.

Sin embargo, la situación actual sigue siendo preocupante. Con la llegada de la Covid-19, hemos visto cómo la disparidad en las decisiones de los jueces ha generado un verdadero caos en la aplicación de los regímenes de visitas y custodias. Algunos juzgados han suspendido estos acuerdos, mientras que otros han permitido su cumplimiento, creando confusión y, en algunos casos, aprovechamientos indebidos por parte de los progenitores. Este desorden no solo afecta a las familias involucradas, sino que también genera un impacto negativo en la percepción de la justicia.

El caos judicial y sus repercusiones

La pandemia ha puesto de manifiesto las deficiencias del sistema judicial en el ámbito familiar. En 2019, se presentaron en España más de 109.000 demandas de separación o divorcio, de las cuales casi la mitad involucraban a hijos menores de edad. Con el contexto de crisis generado por la Covid-19, se espera que estos números aumenten, lo que inevitablemente resultará en más complicaciones como incumplimientos de sentencias, sustracciones de menores y conflictos familiares no resueltos.

Los abogados de familia se encuentran en una posición única para abogar por la creación de una jurisdicción especializada. Es fundamental que los juzgados cuenten con recursos adecuados y personal capacitado para abordar las necesidades de las familias. Esto incluye:

  1. Formación específica para jueces y operadores jurídicos en derecho de familia.
  2. Acceso a servicios psicosociales para evaluar el impacto en los menores.
  3. Implementación de leyes que fomenten la mediación como primera opción en conflictos familiares.

Solo a través de estas medidas se podrá garantizar una justicia ágil y eficaz, que priorice el bienestar de los menores y proporcione soluciones efectivas a las familias en crisis.

Un llamado a la acción para los abogados de familia

La necesidad de movilización entre los abogados de familia es más urgente que nunca. La creación de una jurisdicción de familia no solo beneficiará a los profesionales del derecho, sino que, sobre todo, proporcionará un marco de protección y atención adecuada a los menores y a las familias en general. Cada día que pasa sin una respuesta clara del Ministerio de Justicia es un día más en el que se perpetúa el caos y la ineficacia en el sistema judicial.

Los abogados de familia deben unirse y tomar acción. Pregúntate:

  • ¿Estás dispuesto a esperar indefinidamente por un sistema que no responde a las necesidades de tus clientes?
  • ¿Permitirás que las decisiones lentas de los juzgados perjudiquen a los menores involucrados?
  • ¿Es aceptable que la falta de recursos y formación impida una resolución justa y rápida de los casos?

La respuesta debe ser unánime: ¡no! Es hora de actuar. La plataforma Derecho y Familia y la AEAFA están aquí para ofrecer un espacio de unión y colaboración, donde cada abogado puede contribuir a un cambio significativo en la justicia familiar. La familia es la base de nuestra sociedad, y es nuestra responsabilidad garantizar que se le brinde la protección y el apoyo que necesita.

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