La reciente decisión del Juzgado Contencioso-administrativo número 1 de Ourense ha generado un significativo revuelo en la comunidad de Verín y en el ámbito de la atención sanitaria en Galicia. La jueza ha denegado la solicitud de suspensión cautelar de la supresión del paritorio y pediatría de urgencias en el hospital de la localidad, lo que pone de relieve la complejidad de balancear la seguridad sanitaria frente a la accesibilidad de los servicios médicos. Este caso plantea preguntas cruciales sobre la atención materno-infantil y los recursos disponibles en áreas rurales.
Contexto de la decisión judicial
La orden que se pretende suspender fue emitida el 29 de noviembre de 2019 por la gerencia del área sanitaria de Ourense, Verín y O Barco de Valdeorras. La decisión se basa en la necesidad de proteger la salud de los recién nacidos, un aspecto que la CIG (Confederación Intersindical Galega) considera que ha sido mal ponderado. La magistrada enfatiza que existe un conflicto entre la seguridad de los neonatos y la atención a las mujeres embarazadas, debido a la distancia que tendrían que recorrer para recibir atención adecuada.
Argumentos del Sergas y de la CIG
El Servicio Gallego de Salud (Sergas) ha justificado su decisión en estudios que sugieren que la atención neonatal en el Hospital Comarcal de Verín no garantiza la calidad necesaria. En este sentido, la jueza cita informes de especialistas en pediatría que respaldan la postura del Sergas. En contraste, la CIG argumenta que la administración está priorizando el riesgo de pérdida de destreza de los profesionales en lugar de considerar la distancia crítica que las embarazadas deben recorrer para recibir atención.
Perspectiva de la jueza
La jueza ha dejado claro que no puede reemplazar el juicio de la administración sanitaria a menos que se evidencie un riesgo inminente a derechos constitucionales. En este caso, la decisión del Sergas está sustentada por informes de pediatras, lo cual limita la capacidad del tribunal para intervenir. Según la magistrada, “el órgano judicial no puede sustituir en una pieza de medidas cautelares una decisión adoptada por la Administración sanitaria” sin fundamentos sólidos que lo justifiquen.
La atención neonatal en Verín: una situación crítica
El informe del jefe del Servicio de Pediatría del CHUO destaca que la atención de recién nacidos en Verín no cumple con los estándares necesarios. Las carencias estructurales del hospital son evidentes, incluyendo la falta de un servicio de pediatría adecuado y una unidad neonatal. Este tipo de deficiencias plantea serias preocupaciones sobre la calidad del cuidado que se puede proporcionar a los recién nacidos.
- Inexistencia de un pediatra responsable de pediatría en el hospital.
- Falta de una unidad neonatal que garantice atención especializada.
- Descenso en el número de partos, lo que afecta la experiencia y las habilidades del personal médico.
Implicaciones para las mujeres embarazadas
La decisión del juzgado tiene consecuencias directas para las mujeres embarazadas en la región. La distancia al centro hospitalario más cercano en caso de complicaciones puede ser un factor determinante en la salud tanto de la madre como del bebé. La jueza ha instado al Sergas a implementar medidas adecuadas para asegurar la atención en situaciones de riesgo.
Recomendaciones y medidas a considerar
Ante la crítica situación, es imperativo que se tomen medidas para mejorar la atención sanitaria en Verín. Algunas recomendaciones podrían incluir:
- Reforzar la plantilla médica con pediatras y especialistas en neonatología.
- Establecer protocolos de emergencia que garanticen el traslado rápido a centros adecuados en casos críticos.
- Desarrollar programas de formación y actualización para el personal sanitario en áreas rurales.
Reacción de la comunidad y del sector sanitario
La decisión del juzgado ha suscitado reacciones diversas dentro de la comunidad. Mientras algunos apoyan la medida por la seguridad de los neonatos, otros ven un riesgo creciente para las mujeres embarazadas que podrían no recibir atención adecuada a tiempo. La falta de un paritorio y la reducción de servicios pueden tener un impacto negativo en el bienestar de las familias en Verín.
Perspectivas a futuro
El futuro de la atención maternal e infantil en Verín está en juego. La comunidad y los sindicatos como la CIG deberán continuar abogando por cambios estructurales que aseguren no solo la existencia de servicios, sino también su calidad. La situación actual destaca la necesidad de un enfoque más integral y humano en la planificación de servicios sanitarios en áreas rurales, donde la accesibilidad y la calidad son esenciales para la salud pública.
Este caso se convierte en un ejemplo de la lucha por la atención médica digna en regiones que a menudo son olvidadas en la planificación de políticas de salud. La comunidad de Verín, junto con los profesionales de la salud, deberá seguir trabajando para asegurar que tanto las mujeres embarazadas como los recién nacidos reciban la atención que merecen.
