El impacto del estado de alarma por la pandemia de Covid-19 ha generado diversas repercusiones en la vida cotidiana, especialmente en el ámbito de la salud. Las víctimas de accidentes de tráfico han enfrentado retos adicionales en su proceso de recuperación y reclamación de indemnizaciones. En este contexto, es fundamental comprender cómo gestionar adecuadamente las reclamaciones para no salir perjudicado y garantizar una restitución justa a las lesiones sufridas.
La importancia del tratamiento rehabilitador
El tratamiento rehabilitador es esencial para las víctimas de accidentes de tráfico, puesto que permite no solo curar o estabilizar las lesiones, sino también influir en el resultado de cualquier reclamación. Este proceso terapéutico se convierte en la base sobre la que se construyen las valoraciones indemnizatorias.
En este sentido, el informe de alta definitivo de la rehabilitación es un documento clave que impacta en el quantum indemnizatorio. Este informe no solo evalúa las lesiones temporales, sino que también determina si quedan secuelas y su grado de intensidad. Sin un tratamiento adecuado, se complica la posibilidad de cuantificar de manera justa las lesiones sufridas.
Impacto del Covid-19 en el tratamiento de lesiones
Desde la declaración del estado de alarma, se han evidenciado dos situaciones perjudiciales que afectan a las víctimas. Primero, el miedo a contraer el virus ha llevado a muchas personas a anular tratamientos de rehabilitación. Segundo, varias clínicas adheridas al Convenio de Asistencia Sanitaria han suspendido sus servicios o cerrado temporalmente, lo que ha limitado el acceso a la atención necesaria.
- Las cancelaciones de tratamientos generan un vacío en el proceso de recuperación.
- Las clínicas han enfrentado decisiones difíciles, priorizando la salud pública frente a la continuidad del tratamiento.
- Estas interrupciones pueden ser utilizadas por las aseguradoras para acortar los períodos indemnizatorios.
La falta de tratamiento no solo perjudica a la víctima en su recuperación, sino que también pone en riesgo su derecho a una compensación justa, tal como lo establece la Ley 35/2015. En consecuencia, las aseguradoras pueden argumentar que la falta de tratamiento prolonga el período de incapacidad y afecta la cuantificación de las indemnizaciones.
Consecuencias de la interrupción del tratamiento rehabilitador
La interrupción del tratamiento rehabilitador puede tener múltiples consecuencias, tanto físicas como legales:
- Retraso en la recuperación: La falta de atención puede llevar a una recuperación más lenta o incompleta.
- Afectación psicológica: El estrés y la ansiedad por la situación sanitaria pueden agravar el estado emocional de la víctima.
- Complicaciones legales: Las aseguradoras pueden utilizar la falta de tratamiento para argumentar que la víctima no está en condiciones de reclamar indemnización.
Por tanto, es crucial que las víctimas tomen ciertas medidas para salvaguardar sus derechos y asegurar que no se vean perjudicadas por esta situación excepcional.
Recomendaciones para gestionar la reclamación
Para ayudar a las víctimas a navegar esta complicada etapa, presentamos una serie de recomendaciones que pueden resultar útiles:
- Obtener documentación de la clínica: Es fundamental que la clínica de rehabilitación proporcione un documento firmado que detalle el número de sesiones pendientes, el estado de la víctima y el tiempo estimado para su recuperación.
- Solicitar ejercicios domiciliarios: En caso de que la lesión lo requiera, pedir un listado de ejercicios que puedan realizarse en casa durante la interrupción del tratamiento.
- Consulta post estado de alarma: Una vez finalizado el estado de alarma, solicitar una cita con un traumatólogo para evaluar la continuidad del tratamiento y, de ser necesario, obtener un informe de alta.
Siguiendo estas recomendaciones, las víctimas pueden protegerse y asegurar que su proceso de reclamación no se vea perjudicado por factores externos. La clave es mantener una comunicación constante con los profesionales de la salud y documentar cada paso del proceso.
El papel de las aseguradoras y los derechos de las víctimas
Las aseguradoras suelen aprovechar situaciones como el estado de alarma para disminuir las compensaciones que deben pagar a las víctimas. Por ello, es vital que las víctimas conozcan sus derechos y exijan el cumplimiento de los mismos.
- Derecho a tratamiento: Las víctimas tienen derecho a recibir el tratamiento necesario para su recuperación, independientemente de la situación sanitaria.
- Derecho a indemnización: Las víctimas no deben ser penalizadas por no poder acceder a tratamiento debido a circunstancias ajenas a su voluntad.
- Derecho a información: Es fundamental contar con la información necesaria sobre el estado de su tratamiento y los plazos de reclamación.
Ante cualquier duda, es recomendable buscar el asesoramiento de un abogado especializado en accidentes de tráfico, quien podrá guiar a la víctima en el proceso de reclamación y asegurar que se respeten sus derechos.
Conclusión y cierre
La situación creada por la pandemia ha puesto en evidencia la fragilidad de los sistemas de salud y la importancia de tener en cuenta los derechos de las víctimas de accidentes de tráfico. Conociendo y gestionando adecuadamente sus reclamaciones, las víctimas pueden facilitar su recuperación y asegurar que se les reconozcan los derechos que les corresponden.
Daniel Barjau es abogado en Traficoayuda.
